Integrar el EBD en el programa educativo de su iglesia · 3 de 8
B2 — Los cinco niveles de integración
Cinco niveles, desde una prueba de entrada hasta una banca de facilitadores — y la rampa que nadie se salta. Un EBD descrito no convence; uno probado sí.
Módulo B2 · tema: ascenso
Primero, mire atrás. Muestre su auditoría y su tablero. ¿Qué revelaron los vacíos? Esos vacíos son los que reclutan a los dispuestos.
Los cinco niveles — recórralos de menor a mayor compromiso. Una iglesia puede empezar en cualquiera; una iglesia fluida con el tiempo corre los cinco:
- Prueba de entrada — todos experimentan un EBD.
- Renovar las clases de adultos — mismo horario, preguntas cambiadas.
- El conducto por edades — niños, jóvenes, adultos, familia.
- La pista de discipulado — una escalera deliberada, escalón por escalón.
- La banca de facilitadores / entrenadores — el programa reproduce a sus propios líderes.
El Nivel 1 es la rampa que nadie se salta: un EBD descrito no convence a nadie; uno probado sí.
Todos prueban antes de que se le pida a algo que cambie. El Nivel 1 en la práctica: corra la clase de introducción / prueba por cada grupo existente, uno por uno — una hora de clase por grupo. Todavía no cambia nada de forma permanente; solo garantiza que a nadie se le pida adoptar lo que nunca ha experimentado.
Yo lanzaba programas por anuncio en vez de por experiencia. El cambio: cultive un testimonio, no anuncie un programa.
Un caso para razonar: un director decreta “todas las clases pasan a descubrimiento el domingo”. ¿Qué pasa para la tercera semana? Predígalo antes de seguir — casi toda sala se revierte en cuanto el líder deja de mirar. La lección: empiece con los dispuestos, pruébelo, y deje que el fruto reclute.
Práctica: planee su implementación de Nivel 1 por sus grupos — quién lo prueba, y en qué orden. Póngale nombres.
Su “Voy a…”: correr la clase de prueba en un grupo existente, para [fecha]. El primer movimiento real.
Cierre en oración.