Estudie la Biblia, y estúdiela con cualquiera · 6 de 9

La puerta abierta

Busque a la persona de paz, y haga una invitación de verdad — a leer la Biblia juntos, con nombre y fecha.

Parte: Alcance a cualquiera

Primero, mire atrás. ¿Dio su testimonio? ¿A quién? Celebre los intentos, y normalice lo incómodo — la primera vez de todos es torpe.

Lea Lucas 10:1–11 en voz alta, dos veces, y cuéntelo de nuevo. Jesús envía a los setenta y les dice que busquen a cierta clase de persona. Luego recorra las cuatro preguntas — mantenga vivo el ciclo aun en un módulo de alcanzar:

  1. ¿Qué me muestra este pasaje acerca de Dios?
  2. ¿Qué me muestra acerca de las personas — y de mí?
  3. ¿Qué voy a obedecer — un mandato, un ejemplo o una promesa?
  4. ¿A quién le voy a contar esta semana?

La persona de paz muchas veces se reconoce por cinco cosas: es receptiva, está conectada con otros, es respetada, responde, y reproduce (lo pasa a otros). Y la otra cara de la misma destreza: sepa cuándo seguir adelante sin culpa. No todos son la puerta, y está bien.

Yo empujaba a todos de la misma manera en vez de buscar la puerta abierta.

Práctica: revise a sus 3–5 personas buscando a la más probable persona de paz. Luego escriba, con sus propias palabras, la invitación — a leer la Biblia juntos, con nombre y fecha. Ensáyela con una pareja.

Su “Voy a…”: invitar a [nombre] a leer, para [fecha]. Este es el compromiso con fecha más importante de esta parte del curso.

Cierre orando por valor para esa invitación específica.