Estudie la Biblia, y estúdiela con cualquiera · 5 de 9

Alcance a cualquiera

Desaprender qué significa "testificar" — invite a la gente a la Biblia, no al edificio — y dé su testimonio de un minuto.

Parte: Alcance a cualquiera

Primero, mire atrás. ¿Estudió sin que se lo recordaran esta semana? ¿A quién le contó? Confirme que el hábito se sostuvo solo.

Ahora el gran desaprendizaje — trátelo con cuidado, porque va muy hondo:

Yo pensaba que testificar era lograr que alguien fuera a un culto.

Una invitación a un edificio no es un testimonio. El cambio es de “Invitar y Observar” a “Ir y Hacer” — invitamos a la gente a la Biblia, no al edificio. Esto no es un ataque a la iglesia; es volver a poner el peso donde va: llevamos a la gente primero a Jesús y a su Palabra.

Lea Juan 4:4–42 — la mujer junto al pozo. Lea los versículos clave en voz alta, dos veces. Note: ella dio un testimonio, no un sermón. Ese es todo el modelo.

La fórmula del testimonio: “Encontré mejor agua — venga, déjeme mostrarle dónde.” Una historia corta más una invitación sincera, en menos de un minuto, apuntando a Jesús y a su Palabra.

Práctica:

  1. Dé su testimonio de un minuto a una pareja, dos veces. Cada vez, su pareja revisa: ¿apuntó a Jesús, o a un edificio? Esa pregunta de revisión es toda la lección.
  2. En silencio y en oración, nombre a 3–5 personas que conoce que aún no siguen a Jesús. Esos nombres llevan el resto de esta parte del curso.

Su “Voy a…”: dar mi testimonio a una persona, para [fecha]. Concreto y con fecha.

Cierre orando por sus personas nombradas, en voz alta donde pueda. “Hazme valiente, hazme humilde.”